Has marcado mis días, y has hecho que fueran especiales.
Desde que naciste me gustaba verte correr en tu rueda y ver cómo escarbabas en el serrín.
Me gustaba tenerte en mi mano y que me hicieras cosquillas con tus diminutas patitas.
Ahora sólo queda el recuerdo del pasado...
Miles de lágrimas marcaron tu despedida y miles de sollozos acompañaron a tu cuerpo inerte...
Ahora sólo puedo decirte adiós y... que descanses en paz, amigo mío.
Lucas (6/11/2009 - 4/4/2012)